
Los 5 países más seguros y qué pueden enseñar sobre el diseño de ciudades
Infraestructura, cohesión social y planificación urbana convierten a estas naciones en referentes globales de seguridad y calidad de vida.
En un contexto internacional marcado por el aumento de los conflictos, algunos países continúan destacando por ofrecer entornos seguros y estables para sus habitantes. El más reciente Índice de Paz Global 2026, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), sitúa a Islandia, Nueva Zelanda, Suiza, Eslovenia e Irlanda como las cinco naciones más seguras del mundo, gracias a una combinación de baja violencia, instituciones sólidas y altos niveles de confianza ciudadana.
Ciudades diseñadas para el bienestar
Más allá de sus indicadores de seguridad, estos países comparten características que influyen directamente en la forma en que se planifican sus ciudades. La integración de espacios naturales, la movilidad ordenada, los servicios públicos eficientes y el equilibrio entre desarrollo urbano y calidad de vida contribuyen a crear comunidades donde la percepción de seguridad forma parte de la vida cotidiana.
Islandia, que ocupa el primer lugar por decimonoveno año consecutivo, sobresale por sus bajos índices de criminalidad, escasa militarización y fuerte inversión en servicios públicos. Sus ciudades priorizan el acceso a espacios abiertos, energías renovables y áreas de convivencia, elementos que fortalecen el bienestar social y la confianza entre los habitantes.
En el segundo puesto aparece Nueva Zelanda, donde el diseño urbano mantiene una estrecha relación con la naturaleza. La baja densidad poblacional, la cercanía a parques, playas y montañas, junto con barrios donde predominan los vínculos comunitarios, favorecen entornos considerados entre los más seguros del planeta.
El valor de la planificación urbana
Suiza, tercera en la clasificación, destaca por combinar una infraestructura altamente organizada con bajos niveles de criminalidad. La planificación de sus ciudades, el eficiente transporte público y la confianza institucional han convertido al país en un referente internacional sobre cómo el urbanismo puede contribuir a una convivencia más segura.
El cuarto lugar corresponde a Eslovenia, una nación que ha ganado reconocimiento por impulsar ciudades conectadas con la naturaleza y con una fuerte apuesta por la movilidad sostenible. La cercanía entre zonas urbanas y espacios verdes, junto con políticas que favorecen el equilibrio entre trabajo y vida personal, forman parte de su modelo de desarrollo.
Cierra el Top 5 Irlanda, donde la seguridad también está vinculada a una larga tradición de cohesión social y planificación territorial. Sus comunidades priorizan la conservación de espacios naturales, el desarrollo de ciudades de escala humana y una infraestructura que favorece tanto la movilidad como la integración de los habitantes.
El Índice de Paz Global evalúa a 163 países mediante 23 indicadores relacionados con conflictos, militarización, criminalidad y percepción de seguridad. Los resultados muestran que las ciudades más seguras no dependen únicamente de una baja incidencia delictiva, sino también de políticas públicas sostenidas, instituciones confiables y un modelo urbano que promueve la convivencia y la calidad de vida.










